Warner Bros. España y los estudios de doblaje en Latinoamérica (tradicionalmente en México para la región) realizaron un trabajo meticuloso. La versión extendida requirió que los actores de doblaje regresaran a grabar las nuevas líneas de diálogo. Afortunadamente, se mantuvo la misma calidad que en la versión teatral.
Los 13 minutos adicionales logran algo sorprendente: hacen que una película ya de por sí larga parezca más corta, porque sustituyen el espectáculo acelerado por la inmersión pausada. Ver a Bilbo dudar, a los enanos bromear y a Gandalf fruncir el ceño ante las sombras de Dol Guldur es el lujo que los fans de la Tierra Media merecemos.
Las adiciones no solo alargan la cinta, sino que enriquecen momentos clave de la narrativa: