Este no es un lugar al que uno quiera pertenecer. No hay sala de estar con sofás de cuero ni cócteles de bienvenida. Sus socios son familias enteras, personas mayores, parados de larga duración y mileuristas que un día vieron cómo el banco cambiaba la cerradura de su casa. Este artículo no es solo un reportaje; es un acto de visibilización para entender qué es, cómo nace y por qué "El Club de los Desahuciados" se ha convertido en un símbolo de la resistencia ciudadana frente a la maquinaria bancaria.
Muchos creen que esto acabó en 2015 con la Ley de Segunda Oportunidad o con el fin de las cláusulas suelo. Grave error. El Club de los Desahuciados