En el verano de 2003, la televisión estaba dominada por procedimentales policíacos, reality shows y dramas médicos. Fue entonces cuando Fox decidió emitir una serie sobre un chico problemático de mala cuna que es adoptado por una familia adinerada en Newport Beach, California. Lo que parecía ser otra "historia de pecera rica" se convirtió instantáneamente en un fenómeno global. no fue solo un éxito de audiencia; fue un terremoto cultural que redefinió el género adolescente para la nueva década.