Solución: Verifica que la ISO no esté corrupta. Comprueba el hash SHA-1 (Microsoft lo publica). Vuelve a crear el USB bootable con Rufus en lugar de copiar el archivo directamente.
Si no quieres usar el Media Creation Tool, puedes simular un acceso directo a la ISO desde el navegador. Esto es útil para usuarios de Linux, Mac o quienes prefieren un enlace directo.