Tras la entrega de Pablo Escobar en 1991, "El Mugre" fue uno de los hombres que acompañó al capo a la cárcel de . Su lealtad se mantuvo intacta hasta el final. Tras la fuga de Escobar en 1992 y su posterior muerte en 1993, el rastro de Aguilar Gallego se volvió difuso.
Escobar, conocido por su narcisismo, delegaba en Arias las tareas más sucias porque sabía que no fallaba. Mientras Pablo negociaba con políticos o jugaba fútbol, Pinina lideraba escuadrones de sicarios en motocicleta (los famosos “motoladrones”) que sembraban el pánico en las calles de Medellín. Tras la entrega de Pablo Escobar en 1991,
Sin embargo, en una ciudad donde el Estado estaba ausente y Pablo Escobar se erigía como un "Robin Hood" paisa, la tentación del dinero fácil era abrumadora. El salto de la carpintería al sicariato no fue inmediato, pero sí definitivo. Aguilar Gallego fue reclutado para las filas del Cartel, donde su lealtad ciega lo haría destacar rápidamente entre cientos de jóvenes dispuestos a todo. De Sicario a Lugarteniente de Confianza Escobar, conocido por su narcisismo, delegaba en Arias
Como parte del brazo armado, Aguilar Gallego fue señalado por las autoridades como uno de los coordinadores de los atentados que buscaban arrodillar al Estado y eliminar a candidatos presidenciales. En este punto, el antiguo carpintero ya se había transformado en un terrorista de alto nivel, capaz de planificar masacres que cobraron la vida de cientos de civiles inocentes. El Final de una Era y el Misterio de su Paradero El salto de la carpintería al sicariato no
: Su sobrenombre, "Pinina", surgió por su voz aguda y su parecido físico con la niña protagonista de la telenovela argentina Papá Corazón , interpretada por Andrea del Boca. El Final de "El Poeta de Lovaina"