La caída del ser humano en el pecado (Génesis 3) tuvo un impacto profundo en la imago Dei. Hoekema sostiene que la caída no eliminó la imagen de Dios en el ser humano, pero sí la distorsionó y deformó. La rebelión contra Dios condujo a una ruptura en la relación entre el ser humano y su Creador, afectando todas las áreas de la vida humana.

Hoekema argumenta que la imagen de Dios no se refiere solo a una cualidad o característica particular de los seres humanos, sino a la naturaleza entera del ser humano. Según él, la imagen de Dios se manifiesta en la capacidad del ser humano para relacionarse con Dios, para pensar y actuar de manera racional y moral, y para ejercer dominio sobre la creación.

: The restoration of the image in believers through Christ.